La Metamorfosis
Gregorio Samsa en una mañana tras un sueño
intranquilo, se despertó convertido en un monstruoso insecto, ante esta
situación se encontraba sorprendido, pensando que era un sueño, sin embargo, él
quería seguir durmiendo sobre el lado derecho la cual estaba acostumbrado, pero
su estado no le permitía colocarse en aquella posición, por más que intentaba,
volvía a quedar de espaldas y al instante sintió sobre el vientre un leve
picor, con la espalda se deslizó hasta la cabecera de la cama para levantar su
cabeza, porque le picaba y al observar notó que eran pequeños puntos blancos,
queriendo palpar esa parte con una pata, pero la retiró porque le producía
escalofríos.
De pronto, tuvo que levantarse para irse a su trabajo,
ya que el tren salía a las cinco, mirando su despertador que tenía sobre el
armario, mientras tuvo un retraso, pero debido a su situación no logró
escuchar, reflexionando si realmente debiese asistir a su trabajo. Al mismo
instante su madre lo llama, preguntándole si no iba a salir de viaje, él quería
explicarle detalladamente lo sucedido, pero simplemente respondió que ya se levantaba,
con aquella respuesta su madre se tranquilizó.
Los otros miembros de la familia se dieron cuenta de
que Gregorio aún estaba en su habitación, donde su padre le grita diciéndole
que estaba ocurriendo, mientras que desde la otra puerta lateral se lamentaba
en voz baja la hermana, suplicándole que le abriera, en cambio él no tenía, ni
la mínima intención de abrir la puerta.
Quería salir de su dormitorio, sin imaginarse lo
difícil que sería moverse, decidió lanzarse hacia adelante, sin pensar en las
consecuencias seguía intentando, pero no logró conseguir levantarse. El
despertador sonó a las siete, Gregorio permaneció tranquilo, respirando
débilmente, ya que deseaba regresar al estado cotidiano de su vida. Después de
un momento pensó que alguien del almacén donde trabajaba llegaría a verlo,
intentando balancear su cuerpo fuera de la cama, hasta llegar a la alfombra,
sin hacer ningún ruido, para que así nadie sospechará.
No obstante, el jefe decide ir a la casa de Gregorio a
visitarlo y saber el motivo del por qué no había asistido al trabajo. Al
llegar, la criada le abre la puerta, preguntándole a su familia donde se
encontraba Gregorio, pero de repente se escuchó un golpe, ya que Gregorio de
tantos intentos, logró caer en la alfombra con rabia y dolor, mientras tanto el
apoderado escucha aquel sonido. Su hermana corrió velozmente a advertirle a
Gregorio que su jefe había llegado.
Entonces, su padre sale y atiende al apoderado
manteniendo un diálogo, enseguida Gregorio les dijo que no podían pasar a su dormitorio,
su hermana por consiguiente sale llorando, diciéndoles que su hermano por no
abrir la puerta podría ser despedido del trabajo y el jefe los perseguiría
nuevamente por las deudas que tenían, pero el apoderado solo tenía la
incertidumbre de saber por qué Gregorio se comportaba de esa manera siendo
descortés.
El señor Samsa empezó a gritarle fuertemente preguntando qué le ocurría y
por qué se comportaba de esa forma haciendo preocupar inútilmente a sus padres,
además también le recalcaba la falta de respeto que mostraba al no asistir a su
trabajo, el jefe mencionaba que él lo consideraba una persona responsable pero
últimamente ha dado de que hablar, ya que ha tenido un bajo rendimiento muy
poco satisfactorio y además recalca que no ha hecho las ventas necesarias ni
siquiera en épocas de negocios.
Gregorio al sentir tanta presión gritó que se ya se encontraría mejor,
pidiendo un poco de paciencia, que en cuestión de días ya estaría como nuevo
realizando todas las ventas necesarias como es debido. Gregorio quería en
verdad abrir la puerta y ver si tenía aceptación o no por parte de sus
conocidos, el intento bajarse del armario cuidosamente, aunque el estómago le
doliera mucho. Al momento, después los padres y el apoderado empezaron una
conservación preguntándose qué pasaba y la hermana comienza a gritar pidiendo
un médico, ya que Gregorio se encuentra muy enfermo. Gregorio intentó abrir la
cerradura para escuchar una conversación, aunque eso le causaba un poco de
daño, pero consiguió abrirla, el intentó de todo para impedir que el apoderado
se marchara en ese estado, ya que él tenía a cargo a sus padres y hermana, le
preocupaba perder su trabajo en el almacén.
Gregorio logró escabullirse donde
sea hasta llegar al suelo firme, en ese preciso momento la madre se sorprendió
y se recostó en una mesa haciendo caer un café que estaba a su lado, ella
gritaba asombrada y el padre se dirigía a ver que sucedía, pero Gregorio no
tenía tiempo para alcanzar al apoderado, pero no lo logró. La madre abrió la ventana a pesar de que era
una época de frío, esto causó una fuerte corriente de aire, logrando mover las
cortinas, periódicos, hojas sueltas que se encontraban encima de la mesa.
Gregorio al escuchar los silbidos de su padre intentó dirigirse a la puerta, pero no consiguió caminar hacia atrás con rapidez, ya que se le complicaba mucho debido a que no estaba acostumbrado, cuando por fin logró llegar a la puerta le resultó demasiado grande para ella, al padre no le importaba si Gregorio cabía o no, simplemente quería que entrará rápido a su habitación para evitar habladurías, es más lo empujaba para que él logrará ingresar sin importarle que su hijo saliera lastimado por eso. Su padre le dio un fuerte empujón de esa forma logró ingresar a su habitación, pero Gregorio quedó bastante herido sangrando con intensidad. Llegó la tarde y Gregorio se levantó de un profundo sueño, pero ahora aprendió a volar, tuvo varias fracturas en sus patitas el cual le causaba dolor y disgusto.
Luego en la habitación se encontró con una escudilla llena de leche en la
que nadaban trocitos de pan y de inmediato introdujo la cabeza dentro de la
leche, pero al instante volvió a sacarla con desilusión porque le resultaba
difícil comer debido a su estado, a pesar de ser su bebida favorita. Sin
embargo, todo a su alrededor permanecía en silencio, debido a que sus padres y
hermana estaban pasando un momento agradable.
Al anochecer, Gregorio sintió una extraña sensación de que alguien quería
entrar, ya que las rendijas de su vivienda se abrieron y se cerraron
rápidamente, mientras que al día siguiente todos querían entrar a su
habitación, puesto que se habían abierto las demás puertas, entonces al llegar
la noche comprobó que sus padres y hermana habían permanecido despiertos toda
la noche, ya al amanecer Gregorio disponía de tiempo para pensar tranquilamente
sobre cómo debía organizar su nueva vida, apresurándose en colocarse bajo el
canapé, a pesar de su gran tamaño se sintió cómodo, allí las decisiones que
tomó las puso a prueba, de pronto la hermana entró a la habitación y lo comenzó
a buscar, encontrándole debajo del canapé, donde le llevó diferentes alimentos
para poner a prueba su gusto y al terminarse cada uno de ellos el vientre de
Gregorio se redondeó un poco, debido a la comida que recibía, además la hermana
quiso ahorrarles la pena de ver que Gregorio tenía otras costumbres
alimenticias, ya que sus padres sufrían demasiado.
En el transcurso del día, Gregorio se sintió muy alegre al escuchar la
conversación de sus padres sobre que había salvado la quiebra de su negocio
ocurrida hace cinco años, ya que Gregorio era quién se encargaba de mantener a
su familia en una situación económica estable, manteniendo una pequeña fortuna,
siendo su capital, sin embargo, este dinero no era lo suficiente para que su
familia pudiese vivir de los intereses, ya que esto les servía para un caso de
necesidad, debido a que el dinero para vivir había que ganarlo y para lograrlo
el padre debía trabajar, pero no contaba con mucha fuerza, aparte de que no había
trabajado durante cinco años, la madre padecía de asma y la hermana era apenas
una joven de diecisiete años, al escuchar Gregorio sobre este suceso le dio
vergüenza y tristeza, pensando que si se le presentará la oportunidad de hablar
con su hermana le daría las gracias por todo lo que ha hecho por él.
Al pasar un mes de la transformación de Gregorio se volvió más evidente, que intentó morder a su hermana, ya que era la única persona que lo visitaba. Durante los primeros catorce días, sus padres le preguntaban contantemente a su hija sobre la comida y el aspecto que tenía la habitación de su hermano, enfadados porque muchas veces le decían que no entrará donde estaba Gregorio, pero la madre siempre tenía la intención de visitar a su hijo, el obstáculo que le impedía hacerlo era su esposo e hija, que no estaban de acuerdo con la decisión que había tomado, sin embargo, Gregorio al oírlo estaba entusiasmado, ya que ella era quien podría visitarlo aunque sea una vez a la semana y comprenderlo mejor.
Durante el día Gregorio
era tímido, no quería mostrarse a través de la ventana y tampoco tenía mucho
espacio para hacer algunas actividades creativas, hasta que encontró una forma
más cómoda que consistía en colgarse del techo y dejarse caer sin causarse
daño, para no botar esa sustancia pegajosa, como todo era un caos con la criada
decidieron arreglarlo y colocar todo en orden a lo que la madre entraba de
manera burlesca hasta quedar sorprendida por aquellas acciones que no lo solía
hacer, mientras se ocultaba en una sábana renunciando por esa ocasión ver a la
madre, además querían mover muebles y objetos pesados pero les era imposible,
ella queriendo decirle algo pero se detenía para evitar que Gregorio escuchará,
porque pensaba que no reconocía las palabras humanas en lo que reflexionó si lo
mejor era que vaciarán su habitación y él se fuera a vivir en otro lugar, su
único incentivo eran la voz de su madre.
Si bien es cierto, la
hermana tenía conflictos con su madre por discutir sobre las cosas que estaban
en la habitación perteneciente de Gregorio y diciendo que nadie más seria capaz
de entrar a la habitación que no sea Grete, en un pequeño momento por mover el
armario y la desesperación de Gregorio, se movió un poco la sábana que lo
tapaba, la madre al verlo se quedó en silencio y regresó con Grete, ya que
usualmente no lo veía por temor, vaciaron la habitación y le arrebataron los
recuerdos y objetos más valiosos que obtuvo en su vida humana y solo se
escuchaba las pisadas en su habitación tan solitaria.
Grete con malas
intenciones quería dejarlo sin nada y pensó que tramaba algo en contra de su
madre la cual estaba decidido a lanzársele encima, la hermana le advirtió a
Gregorio que no topara el cuadro en la que sin darse cuenta lo manchó su madre
al ver esto se impresionó demasiado que se desmayó, él buscaba una solución
para reanimarla, pero el caos de mover frascos y encontrar el adecuado cayó uno
de esos y lastimó en la cara a Gregorio pero lo que más le importaba era su
madre, así que aguantó el dolor y esperando ver como reaccionaba comenzó a
darse vueltas por donde sea hasta colapsar.
Entonces, el padre llamó a su hija explicándole, lo sucedido en donde ella interpretó mal la situación y que el culpable era Gregorio pensando que era un acto violento y quiso enviarlo a su habitación aplicando castigos, pero solo hacía falta que le abrieran la puerta y desaparecer de su vista, al entrar a la habitación gritó como si al mismo tiempo estuviese furioso o contento Gregorio retiró la cabeza de la puerta y la levantó hacia donde estaba su padre, mientras veía como se arrastraba se preguntó aun así ¿este todavía es mi padre? Recordando todo su pasado y los momentos más alegres que pasaban, sin miedo alguno detalle a detalle, decidiendo hacer una carrera con él a lo que Gregorio se cansaba rápidamente hasta que su padre lo bombardeara de manzanas pequeñas que estaban rodeaban en el suelo chocando unas con otras al mirar por última vez vio cómo se abría su habitación y la madre corriendo hacia su padre de manera desnuda porque le habían sacado la ropa para darle aire, abrazándolo fuertemente y suplicándole que le perdonará la vida a Gregorio, aunque la herida de Gregorio era muy grave soportó todo un mes, mientras tenía incrustado una manzana ya que nadie se atrevía a retirarla, recordando a su vez las palabras de su padre que a pesar de su forma actual seguía siendo de su familia era cuestión de resignarse, Gregorio podía escuchar las placidas conversaciones al momento de comer, el padre al anochecer dormía muy rápidamente, mientras que la madre cocía ropa fina para el comercio de moda, la hermana estudiaba por las noches estenografías y Francés para conseguir un puesto mejor.
Con las frutas que estaban sobre la estantería se
llenó los bolsillos y comenzó a lanzarlas una tras otras, sin apuntar con
exactitud, pero una manzana si logró incrustarse en la espalda de Gregorio, aun
con dolor él se arrastraba pensando que con cambiarse de lugar el dolor
cesaría.
La herida grave que tuvo Gregorio le duró más de un
mes, habiendo una probabilidad de que haya perdido agilidad para moverse, pero
recibió una recompensación por su estado, la cual era una reparación en el
cuarto donde estaba, cuando ya anochecía y sin ser visto observó a su familia
que estaba en la mesa conversando.
Su padre se negaba a quitarse su uniforme cuando
estaba en casa, su bata colgando del perchero y se quedaba dormido en su
asiento totalmente vestido, como siempre lo hacía y era como si estuviera
preparado para el servicio, esperando el llamado de su superior.
El presupuesto familiar cada vez más se reducía,
siendo así que hasta la criada fue despedida y se vendieron las joyas de su
madre y de su hermana, él se enteró de esto, porque lo escucho una noche detrás
de la puerta en donde él se encontraba. Gregorio pasaba las noches sin dormir,
a veces él pensaba que la siguiente vez que se abriese la puerta él se haría
cargo de los asuntos de su familia como antes lo hacía, su hermana siempre por
las noches empujaba con su pie debajo de la puerta comida para él. Su hermana estuvo a su cuidado por
muy poco tiempo, aunque ella demostraba que ya estaba harta de cuidar de él y dejó de hacerlo después de hacer un drama con sus lágrimas y que su
padre le dijera que nunca más cuidara de Gregorio, sino que para eso estaba la
asistente.
Gregorio ya casi no comía nada, él pensaba que lo que le
impedía comer era la tristeza por el estado de su habitación, cuando llegaron
los huéspedes todo tenia que estar en orden porque así ellos lo exigían y su
familia lo hacía de inmediato, incluso su cuarto lo utilizaban para guardar
todo lo que querían, dejándolo sin espacio para moverse.
Cierto día en la noche Gregorio escuchó el violín y los
huéspedes se encontraban en el comedor y al oír la música se levantaron y se
fueron al vestíbulo para escuchar más de cerca, Gregorio atraído por la música
se asomó al cuarto de estar para escuchar, imaginando que podía acercarse a su
hermana y llevársela a su habitación para que siguiera tocando la música y que
él si valoraba lo que hacía, en otras circunstancias la hubiera enviado al
conservatorio como deseaba ella, pero se descuidó y el huésped lo vio y gritó
el nombre de su padre, el cual avanzó lentamente siendo así que hasta el violín
dejó de tocarse.
Al ver que su padre lo
alejó del lugar sin ninguna resistencia, prestó atención. Sus ojos se abrieron
cuando se dio cuenta de lo que realmente estaba pasando, y silbó para sí mismo,
pero no se demoró demasiado, sino que abrió la puerta del dormitorio y gritó en
la oscuridad. "¡Mira, está muerto!" ¡Vamos, explotó! La pareja Samsa
estaba sentada en la cama, tratando de recuperarse del impacto de los gritos de
la criada.
Posteriormente, el Sr.
Samsa se levantó de la cama con la colcha sobre sus hombros y apareció su
esposa en camisón, entonces entraron a la habitación de Gregorio, mientras
tanto, también se abrió la puerta de la sala de estar, donde Greta había estado
durmiendo desde la llegada del inquilino.
Una noche, Grete toca el
violín para los invitados y Gregorio, a quien le encanta su música, decide ir
al salón para verla, pero es descubierto por los inquilinos, quienes terminaron
abandonando la casa sin pagar su estancia. Después de este hecho, la familia
entiende que la situación de Gregorio es insostenible, debido a esto decide
encerrarse definitivamente en su habitación sin alimentarse. Días más tarde, la
criada lo encuentra muerto y se pararon alrededor del cadáver, con las manos en
los bolsillos de sus abrigos ligeramente gastados. La habitación ahora está
completamente iluminada entonces se abrió la puerta del dormitorio y apareció
el señor Samsa con su mujer de un brazo y su hija del otro, todos se echaron a
llorar, a veces Greta apoyaba la cara en el brazo de su padre, los otros dos se
frotaron las manos, como esperando una batalla en la que pudieran ganarlo todo.
Después de hablar, miró al Sr. Samsa, como si de repente se humillara, e
incluso pidió permiso para tomar esta decisión.
El Sr. Samsa simplemente
asintió con los ojos muy abiertos, entonces el caballero echó a andar por el
pasillo, sus dos amigos ya escuchaban sin frotarse las manos. Lo siguieron
apresuradamente, como si temieran que el Sr. Samsa entrara primero en el salón,
impidiendo el contacto con su guía. La señora Samsa y Greta se agacharon de
nuevo, como si quisieran seguir escribiendo. Al darse cuenta de que la criada
quería contarle todo en detalle, el Sr. Samsa la despidió con un gesto
inesperado.
Casi al mismo tiempo, la
pareja Samsa pensó que su hija se había convertido en una joven elegante y
hermosa a pesar del desastre de sus pálidas mejillas, se quedaron en silencio,
sus ojos se entendían casi inconscientemente, pensando que era hora de
encontrarle un buen esposo y como confirmación de esos sueños y deseos, al
final del viaje, la hija se paró frente a ellos y estiró su cuerpo juventud.

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